Inseguridad?

Virgilio santana ripoll
Todos, alguna vez, la experimentamos de forma consciente o inconsciente, unos la alimentan, otros la erradican. La inseguridad es esa voz interior que dice “no sé si podré, no soy lo suficientemente capaz, no soy bueno para enfrentar las cosas nuevas, tengo miedo de esto y de aquello, no me animo, me falta coraje, podría fracasar…”

Un sinfín de frases relacionadas con la falta de coraje, de decisión, con el miedo al éxito o al fracaso, a no ser adecuado o aprobado, a no ser querido, enmascaran a esa vieja enemiga: la inseguridad. La única certeza que una persona insegura tiene, es la de ser inferior cuando se compara con los otros.

La inseguridad casi siempre se alimenta de fuentes externas, pero cercanas, específicamente de nuestro entorno, llámese: familia, amigos, vecinos, etc.

En un abrir y cerrar de ojos, con solo unas palabras desalentadoras, se puede cambiar la vida de una persona relativamente segura, a una persona insegura de por vida. Tal es el caso del adolescente que es criticado por sus padres con palabras tales como: tu no sirves para eso, no podrás lograrlo, eres un inútil, nunca lo vas a lograr. O haciendo comparaciones como: eres igual a fulano, un fracasado; si lo haces te ira igual que a …. Y vas a fracasar.

La inseguridad en la pareja es también un factor preocupante y alarmante, sobre todo en una sociedad machista como la nuestra en la Republica Dominicana, donde el hombre, particularmente, no permite el desarrollo de la mujer, por miedo a que esta, al lograr una mejor educación y mayor salario, decida dejarlo. O la mujer, al no creerse capaz de lograr sus metas (porque eso le inculcaron en casa) no decide estudiar y auto valorarse, razón por la cual dependerá afectuosa y económicamente toda la vida del hombre que la maltrata física o psicológicamente, viviendo siempre en un estado depresivo al ver como sus amigas van creciendo intelectualmente.

Si bien la inseguridad depende de factores de personalidad y de crianza, en el mundo actual, se agrava porque si alguien duda mucho antes de tomar una decisión, esa duda se incrementa por el gran abanico de posibilidades que hoy se le ofrece.

También hay personas a nuestro alrededor (principalmente perdedores y fracasados) que son expertos en matar sueños y aspiraciones, (personas que nunca lograron nada, o que si lograron algo son tan egocéntricos que creen que el mundo gira solo en derredor de ellos), maestros del desaliento, de inyectar desconfianza y temor a aquellos que quiere emprender una nueva tarea u objetivos. Muchas personas han visto sus sueños, anhelos, metas y proyectos truncarse mucho antes de despegar, tan solo porque uno de estos maestros alguna vez los abordó para matarle la esperanza y el animo.

Pero la duda es: ¿por qué hay personas muy seguras de sí mismas y otras que no se atreven a nada?.

Mi respuesta es que todo esta en la actitud y nuestra capacidad para resolver situaciones en la que la vida nos hace enfrentar nuestros propios temores o miedos. Si huimos o enfrentamos tales situaciones, estaremos alimentando o erradicando eso que nos hace sentir inseguros y dudosos.

Y una cosa muy importante, escuchar siempre nuestro corazón, de vez en cuando hacer caso al instinto y lanzarnos sin importar que; antes de escuchar las lisonjas del no puedes, no vales, no lo hagas, no eres capaz.

En la vida cuesta tomar decisiones, pero también hay que ser un poco osado y lanzarse al agua, antes de que el barco se hunda, y este barco es nuestra propia vida, así que hoy: atrévete a estudiar, a aprender, a valorarte, a triunfar y también.. a vivir. 

Que tengas un feliz día!


Virgilio Santana Ripoll

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